Descubre las Vliegende Hollander
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De Vliegende Hollander
De Vliegende Hollander es la única montaña rusa acuática de Efteling, ¡donde te zambulles literalmente en el agua! Tras un año de retraso, De Vliegende Hollander abrió sus puertas por primera vez el 1 de abril de 2007 y fue un éxito rotundo desde el primer momento. Hasta el día de hoy sigue siendo una de las atracciones más populares de Efteling. ¡No te pierdas esta experiencia inolvidable! De Vliegende Hollander se encuentra en Ruigrijk.

La historia
El capitán Willem van der Decken se aventura sin miedo por mares embravecidos, incluso con mal tiempo, movido por su codicia sin límites y su afán de riqueza. Su codicia le lleva a zarpar el Domingo de Pascua, a pesar de estar prohibido… Todos los que van a bordo están condenados a vagar eternamente en el barco fantasma De Vliegende Hollander.
¿Te has fijado en la cantidad de leones que aparecen dentro y alrededor de la atracción? Son un símbolo de Willem van der Decken. Los leones miran con más intensidad y enfado a medida que crece la codicia de Willem van der Decken.
La entrada
¿Mucha cola en De Vliegende Hollander? No te preocupes, ¡hay mucho que ver! Desde la plaza del pueblecito portuario entras en la casa del capitán Willem van der Decken. En esta casa encontrarás todo tipo de estancias por descubrir… ¿Te atreves a seguir adelante?


La cola
Entra en el edificio de De Vliegende Hollander. Nada más entrar descubrirás la impresionante biblioteca de la familia, llena de libros sobre navegación. No olvides mirarte en el espejo, donde de vez en cuando aparece Van der Decken. Atrévete a cruzar el cuadro del barco de la VOC y descubre el túnel secreto. ¡Aquí hay tesoros escondidos! Resulta que Van der Decken es contrabandista… ¡cuidado! El humo y la luz roja indican un incendio.
Después de atravesar el café bajas por una de las escaleras. Antes de partir, verás en una pantalla la apasionante historia de Van der Decken. Así estarás perfectamente preparado para el viaje que te espera. ¡La tensión aumenta y tu aventura te aguarda!
Súbete a De Vliegende Hollander
Después de explorar la casa del capitán llegas al puerto, donde tu barco ya te está esperando. ¡Aquí también hay detalles preciosos que admirar! Descubre la fachada del café en el que acabas de estar, junto a muchas otras casitas del puerto. Sube a bordo y descubre el oscuro mar abierto antes de lanzarte en picado hacia el exterior. Una vez fuera, no olvides disfrutar de las preciosas vistas de Joris en de Draak.

Duerme en la De Vliegende Hollander Suite
¿Eres fan de De Vliegende Hollander? ¡Entonces pasar la noche en la De Vliegende Hollander Suite del Efteling Hotel es muy recomendable! Alarga tu visita a Efteling y disfruta de De Vliegende Hollander incluso fuera del horario de apertura de esta montaña rusa.
Información práctica:
Para subir a De Vliegende Hollander tienes que medir al menos 1,20 m y poder sentarte en la barca por tu cuenta. Por desgracia, la atracción no es apta para embarazadas ni para personas con lesiones físicas o problemas médicos. Hay una cola para personas con discapacidad en la entrada de la atracción. Enseña tu tarjeta de accesibilidad al personal y te darán acceso a esta fila. Ten en cuenta que, por desgracia, esta atracción cierra cuando hiela. ¡Buen viaje!

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